Sin entrar a cuestionar si efectivamente este año triunfarán o no las tendencias que se identifican en estos estudios, centradas ahora en la telefonía móvil y las redes sociales, según leo los informes una sensación va ganando peso poco a poco: estos mumis no se preocupan de las necesidades de su tribu sino de celebrar ostentosas fiestas donde promover la moda que hay que llevar para estar a la última "como los de la capital" (algo de espíritu cateto hay en todo esto).
Si no fuera tan habitual me sorprendería este aire de imposición de una moda, sea ésta cómoda a apriete, a base de convencer al cliente de qué es sin duda lo que mejor le va a quedar.
Y en los dos terrenos que más destacan los informes, esta tendencia resulta evidente: en tecnologías móviles se impone convencer al cliente de que necesita una tarifa especial para conectar a Internet (aún disponiendo de redes Wifi y terminales compatibles), de que esta conexión nunca sería apropiada para usarla desde un ordenador (no vaya a convertir su móvil en un modem y deje de pagar "la otra" tarifa plana) y de que, por supuesto, necesitará pagar por nuevas aplicaciones específicas que justifican este despliegue tecnológico (a pesar de que un terminal con un buen acceso a Internet podría en muchos casos utilizar las mismas aplicaciones web ya disponibles); en redes sociales, no se plantea analizar las dinámicas de comportamiento en red y ofrecer los productos convenientes, sino simplemente cautivar clientes en las plataformas de moda y exprimir cualquier oportunidad de negocio que se vislumbre (incluso jugando con el fuego de la privacidad)
En definitiva, si todo esto no es creación artificial de escasez, que venga Google y lo vea. Sinceramente creo que la fascinación por la tecnología y el negocio tan rentable que parece ofrecer lleva a perder el norte (si es que realmente llegó a reencontrarse tras la crisis "punto com") y se responde con dificultad a preguntas como las que formulaba Versvs en su post sobre la ética hacker:
Como ni aún bajo la perspectiva de la ética hacker la vida se reduce únicamente a una actividad profesional, la cuestión se reduce a una pregunta mayor y otra, también importante, de menor rango. Pregunta 1. ¿Ir a trabajar cada mañana te hace feliz? ¿es para tí un incentivo en sí mismo o es la penitencia que debes pasar para pagar las facturas a final de mes? Pregunta 2. El fruto de tu actividad es bueno para tu entorno?
¿Qué ética es la que se desprende de pagar cada día le penitencia acudiendo al trabajo para convencer a tus clientes de que necesitan lo que tú mismo rechazas?¿Puedes sentirte satisfecho si en lugar de trabajar por lo que crees y ofreciendo soluciones a problemas reales solo buscas el próximo engaño que cuadre tu cuenta de resultados?
El emperador sigue estrenando cada día traje nuevo...

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada