lunes 22 de febrero de 2010

Exposicion sobre AME en la Diputación de Córdoba


Exposicion AME
Cargado originalmente por sillasvoladoras
El pasado viernes se inauguró en la diputación de Córdoba una exposición con las fotografías que Pilar Barrionuevo ha ido haciendo en el transcurso de los días a su sobrina Adela, afectada por Atrofia Muscular Espinal.

Como padre de un niño afectado por esta difícil y desconocida enfermedad me sorprendió gratamente la cantidad de gente que se acercó a la exposición. Y si en estos casos el interés que cada persona pueda poner al observar las fotografías varía enormemente, el precioso vídeo que nos regaló Pilar, donde pudimos disfrutar de las evoluciones de Adela bajo el agua mientras una guitarra acompañaba en directo el fondo musical, obligó a todos los presentes a guardar silencio, observar y sentir un atisbo de cómo es la vida de uno de estos niños.

No obstante, lo anterior no debe entenderse en ningún caso como un menosprecio de las fotografías (la exposición, por cierto, puede visitarse durante un par de semanas más en el patio de la Diputación) porque junto a su belleza, personalmente debo destacar la oportunidad que me brindaron de observar con un poco más de distancias situaciones y gestos que por cotidianos a veces se convierten en rutina.

Invito pues a todo aquel que pueda a visitar la exposición y, aprovechando el empuje que este evento sin duda supone, a conocer algo más sobre esta "enfermedad rara" y los esfuerzos que afectados, familiares y redes de apoyo venimos realizando para hacerla más visible y promover la investigación.

miércoles 10 de febrero de 2010

El último truco

Disfruté mucho anoche viendo el documental realizado por Sigfrid Monleón sobre la figura y el trabajo de Emilio Ruiz del Río, genio de los efectos visuales para mi desconocido hasta ayer.



Mientras iba conociendo su obra y sus inquietudes el paralelismo con la figura del "bricoleur" tan querida para hackers e indianos me resultaba evidente, y no me sorprende por tanto que en el título elegido por Sigfrid Monleón en su blog se refiera a él como "el último artesano".

Me parecen muy interesantes las reflexiones, compartidas por algunos de los directores con los que trabajó (como Trueba o Guillermo del Toro) acerca del nuevo cine basado exclusivamente en efectos digitales. Para Emilio estos efectos carecen de la verosimilitud que él sí consigue gracias a su verdadero truco maestro: incluir la "mentira" -su maqueta- dentro de un marco de verdad -el lugar de rodaje- para dotar al conjunto de verdadera identidad.

Pero junto a su maestría me parecen destacables su espíritu de superación, su perfeccionismo y amor por el trabajo bien hecho, la manera de suplir con ingenio la falta de medios o la ausencia de prejuicios a la hora de compartir sus conocimientos. Como él mismo dice, puede explicar cómo trabaja a cualquiera que tenga interés, pero con esto no va a conseguir mucho porque los trucos y técnicas de por sí no son nada si cada cual no añade el elemento fundamental: una dosis personal de imaginación y creatividad.

En definitiva, mis respetos a un auténtico hacker.

jueves 7 de enero de 2010

Los mumis y la moda

Como cada año por estas fechas llegan a mis manos variados informes elaborados por los habituales gurús del mercado referidos a las principales previsiones tecnológicas para 2010 y años sucesivos.

Sin entrar a cuestionar si efectivamente este año triunfarán o no las tendencias que se identifican en estos estudios, centradas ahora en la telefonía móvil y las redes sociales, según leo los informes una sensación va ganando peso poco a poco: estos mumis no se preocupan de las necesidades de su tribu sino de celebrar ostentosas fiestas donde promover la moda que hay que llevar para estar a la última "como los de la capital" (algo de espíritu cateto hay en todo esto).

Si no fuera tan habitual me sorprendería este aire de imposición de una moda, sea ésta cómoda a apriete, a base de convencer al cliente de qué es sin duda lo que mejor le va a quedar.

Y en los dos terrenos que más destacan los informes, esta tendencia resulta evidente: en tecnologías móviles se impone convencer al cliente de que necesita una tarifa especial para conectar a Internet (aún disponiendo de redes Wifi y terminales compatibles), de que esta conexión nunca sería apropiada para usarla desde un ordenador (no vaya a convertir su móvil en un modem y deje de pagar "la otra" tarifa plana) y de que, por supuesto, necesitará pagar por nuevas aplicaciones específicas que justifican este despliegue tecnológico (a pesar de que un terminal con un buen acceso a Internet podría en muchos casos utilizar las mismas aplicaciones web ya disponibles); en redes sociales, no se plantea analizar las dinámicas de comportamiento en red y ofrecer los productos convenientes, sino simplemente cautivar clientes en las plataformas de moda y exprimir cualquier oportunidad de negocio que se vislumbre (incluso jugando con el fuego de la privacidad)

En definitiva, si todo esto no es creación artificial de escasez, que venga Google y lo vea. Sinceramente creo que la fascinación por la tecnología y el negocio tan rentable que parece ofrecer lleva a perder el norte (si es que realmente llegó a reencontrarse tras la crisis "punto com") y se responde con dificultad a preguntas como las que formulaba Versvs en su post sobre la ética hacker:

Como ni aún bajo la perspectiva de la ética hacker la vida se reduce únicamente a una actividad profesional, la cuestión se reduce a una pregunta mayor y otra, también importante, de menor rango. Pregunta 1. ¿Ir a trabajar cada mañana te hace feliz? ¿es para tí un incentivo en sí mismo o es la penitencia que debes pasar para pagar las facturas a final de mes? Pregunta 2. El fruto de tu actividad es bueno para tu entorno?

¿Qué ética es la que se desprende de pagar cada día le penitencia acudiendo al trabajo para convencer a tus clientes de que necesitan lo que tú mismo rechazas?¿Puedes sentirte satisfecho si en lugar de trabajar por lo que crees y ofreciendo soluciones a problemas reales solo buscas el próximo engaño que cuadre tu cuenta de resultados?

El emperador sigue estrenando cada día traje nuevo...

martes 5 de enero de 2010

Un itinerario se termina

Bueno, pues me llega el turno de cerrar mi participación en el itinerario indiano y lo haga con una sensación ambivalente, marcada en parte por la tristeza de finalizar un proceso del que tanto he disfrutado, pero dónde por otro lado prima la sensación de haber cubierto de sobra mis expectativas iniciales.

No me extenderé demasiado en este post, especialmente porque espero tener otras muchas ocasiones de seguir compartiendo reflexiones ocasionales (más ocasionales de lo que hubiese deseado...) a través de este blog, pero a modo de conclusión y en agradecimiento a los indianos diré que aún no habiéndose llegado al resultado de incorporar nuevos aprendices, pueden sentirse más que satisfechos porque pienso que desde ahora somos muchos los que ya nos sentimos parte de su historia.

No puedo dejar de destacar la sensación tan estimulante de haber compartido con otros itinerantes (Fer, Neocoach, Versvs, Paco Andersch y tantos otros) un proceso formativo y reflexivo como éste, en el que todos iniciábamos un viaje por nuevos terrenos y del que creo que hemos extraído grandes descubrimientos y, sobre todo, una renovación del placer por viajar.

Y a los indianos, donde quisiera destacar la paciencia, dedicación y compromiso de David, transmitirles de nuevo mi agradecimiento por abrir sus puertas y dejarnos conocer mejor el mundo de las filés, la teoría de redes y sus implicaciones en las estructuras de poder, la lógica de la abundancia, el gusto por la ética hacker y tantas y tantas lecturas ciberpunk.

Espero seguir dejándome ver por aquí y, no lo olvidéis, cuento con vosotros para poner en marcha la campaña de "sillas voladoras" (donde estamos ya finalizando -vacaciones de por medio- la elaboración del material gráfico definitivo)

Un saludo a todos y ¡continuamos el viaje en 2010!

sábado 12 de diciembre de 2009

El continuo de Gernsback

Recuerdo uno de mis relatos preferidos de Mirrorshades, en concreto el que comparte título con este post, mientras leo este artículo sobre viviendas flotantes situadas en alta mar. ¿Serán estas las míticas construcciones que se aparezcan en visiones a los habitantes de un futuro muy diferente del que hoy soñamos?

Y llegando al final del artículo me encuentro con que este proyecto parte de la idea de recopilar un "mapa de los miedos" para transformarlos en una energía positiva y creadora, recopilación que en teoría está abierta a la participación a través de esta web.

Dejando de lado el artículo en sí, la idea de un "mapa de los miedos" me resulta atractiva: siempre he pensado que una sociedad que da la espalda al miedo, la frustración o el dolor (incluso a la muerte) dista mucha de ser madura. ¿O acaso de niños no nos enseñaron que para crecer sano hay que comer de todo?

viernes 11 de diciembre de 2009

Almas con empresa

Con su reciente libro Filés: Democracia económica en el siglo de las redes, David de Ugarte nos propone profundizar en los conceptos fundamentales sobre los que se asienta el proyecto de comunidad indiana, y que son los que de uno en uno igualmente podemos empezar a intuir visitando la indianopedia.

Por medio de su lectura vamos comprendiendo el proceso evolutivo que ha permitido a esta comunidad ir construyendo un contexto y un marco de referencia común, tanteando en el camino referentes como el sionismo digital, que de manera simplificada podríamos entender como la asunción de las comunidades conversacionales como comunidad de pleno derecho, plurales, no vinculadas a un territorio y en donde los propios miembros son quienes definen la identidad y la pertenencia; o el movimiento neovenecianista, que añade a esta idea de comunidad identitaria los resortes necesarios para explicar la relación entre sus miembros y el espacio económico que los sustenta.

Se trata en definitiva de conceptos que en una primera aproximación pueden resultar difíciles de abordar (como me ocurrió personalmente al iniciar el itinerario), lo que por otro lado es comprensible si pretendemos reducir el proceso evolutivo de toda una cambiante y amplia comunidad a una consulta al diccionario, pero según se asientan unos sobre otros van mostrando una fuerza y una coherencia más que evidente.

Llegamos así a entender, al menos de forma aproximada, qué es la Filé y descubrimos que en su concepción como comunidad identitaria transnacional, propia de un mundo de relaciones distribuidas y que se dota de su propio sustento económico, aparecen tres ideas fuerza que ya nos deben sonar de algo: fraternidad, igualdad y libertad.

Y es que las relaciones entre los miembros de una Filé se definen como fraternales (inspiradas en las propias de los gremios medievales), los miembros del grupo decisorio se consideran iguales entre sí (no confundir grupo decisorio con grupo "superior", lo que deja bien claro el autor al decir que no es igual "arriba y abajo" que "dentro y fuera") y es pieza fundamental la libertad de pertenencia, escisión o salida de cualquier miembro.

Aplicado todo esto al mundo empresarial que todos conocemos y padecemos, algo a lo que el libro también dedica su atención y donde destaca el interés por los movimientos cooperativos, una vez asentada la lectura me planteo una reflexión: si la búsqueda de "un alma" en la empresa a la que nos refieren las modernas técnicas de gestión no parece dar frutos, quizá porque nadie acaba de creer en ella, ¿no será cuestión de seguir la propuesta de los indianos y no pensar en términos de "empresas con alma" sino de "almas con empresa"?

No obstante por encima de estos conceptos, sobre los que desisto de divagar más teniendo a mano la indianopedia y, aún mejor, el libro del que hablamos, me queda tras la lectura la misma sensación que al visitar un gran restaurante y saborear su menú degustación: visto lo visto, no puedo sino desear volver otro día para pedir "a la carta".

Para finalizar esta reseña me gustaría incluir una parte de su capítulo final, como cebo para quien llamado por la curiosidad quiera picarlo:

¿Por qué la filé? Porque puedes irte. Porque puedes
hacer cosas distintas si no te vas. Porque tú le das
forma tanto como cualquier otro. Porque tanto si va
bien como si va mal, tu esfuerzo cuenta y marca la
diferencia. Porque todo eso junto hace que ofrezca
más libertad que ninguna otra forma de
organización del trabajo que haya conocido.

Y sobre todo porque como diría cualquier
neovenecianista, vale para nosotros. No se impone,
ni siquiera se ofrece. Se hace y se construye. En
comunidad.

Campaña de sillas voladoras

Como comentaba en un post anterior, ya disponemos de una página específica para la campaña de ciberactivismo que propuse como experiencia práctica con el itinerario indiano y cuyo objetivo final sería trabajar por la eliminación de barreras arquitectónicas y, muy especialmente, por la sensibilización de los ciudadanos.

Pues bien, acabo de publicar en ella las tres primera propuestas de logotipos o iconos que debo agradecer a Fer y a Paco Andersh (bueno, realmente la tercera es una reinterpretación personal de sus diseños) y aprovecho para invitaros a todos a que las conozcáis, las valoréis y, como no, aportéis cualquier otro diseño o idea que siempre serán bienvenidos.